Mía llega a la escuela con el brazo lastimado tras un altercado con una chica llamada Luni. Mientras intenta entender el material para el examen de diagnóstico próximo, un grupo liderado por Alonso la intimida, desafiándola a humillarse para ganar una apuesta. Después de un enfrentamiento, Mía logra defenderse, causando sorpresa y enojo en sus agresores. Sin embargo, la tensión aumenta cuando alguien planea mostrar a la maestra Vargas a Mía en una supuesta situación comprometedora para que sea expulsada. Al final, recuerdan la llegada de la maestra, con la intención de proteger a Mía, dejando en suspenso cómo resolverá esta crisis.