En este episodio, una madre acusa a la escuela por permitir que su hijo quede gravemente herido, pero la maestra Mía asegura que él intentó acosarla junto a personas externas. La familia Lago, poderosa y ligada al grupo Serpiente Negra, presiona para encubrir a su hijo y exigir una disculpa. El director enfrenta la difícil situación de investigar mientras teme represalias por la influencia del grupo criminal. Alonso, respaldado por la futura cúpula de Serpiente Negra, recibe apoyo para manejar el conflicto en la escuela, dejando en suspenso qué decisiones tomarán ante la presión familiar y criminal.