Mía se rompe la pierna tras una pelea en el baño de mujeres, donde defendió su espacio al golpear a tres chicos que la molestaban. La maestra, incrédula, acusa a los chicos y convoca a sus padres, mientras cuestiona a la hermana de Mía por no apoyarla y fomentar rumores. Los chicos planean quién asistirá a la reunión para evitar una confrontación directa, mostrando temor ante la resistencia de Mía. El episodio termina con una disputa entre ellos sobre quién irá, dejando abierta la consecuencia inmediata de su enfrentamiento con la escuela y la protección a Mía.