Durante un apagón, una mujer con miedo a la oscuridad pide a Mateo, un hombre cercano a ella, que se quede junto a la puerta para acompañarla. Ella también reclama ropa nueva, que Mateo se niega a darle, generando una disputa sobre sus precarias condiciones. La mujer se muestra frustrada por la pobreza y la falta de dignidad en su vida actual, rechazando incluso la comida sencilla que le ofrecen. Mateo intenta calmarla hablándole sobre la calidad de un buen filete, intentando distraerla. El episodio termina con la mujer hambrienta y tensa, dejando abierta la duda sobre sus próximas acciones y la relación entre ambos.