Adrián, patriarca de los Vega y estéril, llega con sus hermanos Javier y Sergio a implorar piedad y pedirles una buena pareja. Le informan que su vuelo fue cancelado y debe tomar el tren; Don Antonio advierte que si no hay un bebé en un año la herencia pasará al tío. En otra casa una joven llamada 'la boba' es perseguida, drogada y raptada: los secuestradores afirman haber tomado la dote y dicen que esta noche irá a la cama de Ricardo. La búsqueda continúa y la promesa de la primera nieve queda como única esperanza.
En la noche de la primera nevada, una mujer se escapa tras una única noche con el hombre más poderoso de Río; las cámaras solo registran su espalda y la escena queda caótica con empujones y gente alejándose. El Sr. Adrián llega y ordena que envíen gente por toda la ciudad a buscarla. Testigos la califican como "su primera vez" y otros rehúsan asumir responsabilidad. Ella queda fría y anónima mientras arranca la búsqueda activa; la cacería comienza y queda por ver si la encontrarán.
En este episodio una mujer embarazada, objeto de murmullos que la llaman viuda, rompe aguas en plena calle y pide ayuda. Paralelamente, Sergio, profesor y miembro de la familia Vega, explica que debe dar un heredero porque sus hermanos no pueden y admite haberse enamorado de quien no debía, lo que complica su deber. La ruptura de aguas provoca una movilización inmediata: alguien grita "Se me rompió la fuente" y la llevan al hospital. El episodio concluye con el parto inminente y el dilema de Sergio sobre el heredero aún sin resolver.
Un hombre propone a una mujer un matrimonio por contrato: ofrece 2 millones y exige que su bebé sea reconocido como suyo, sin intimidad y en secreto. Ella acepta para asegurar un futuro tranquilo al niño. En público ordenan a Pedro anunciarla ante la familia Vega como su esposa y heredera; la familia la recibe en la alta sociedad. El giro: el acuerdo privado se vuelve público, obligándola a mantener la farsa y proteger al bebé. Queda pendiente si revelará la verdad o seguirá el engaño.
Situación: tras un tiroteo con delincuentes, el equipo queda a salvo y los capturados son llevados de regreso. Entre la camaradería, Sergio y Javier bromean sobre la virginidad; Javier admite haberla perdido “el día de la primera nieve”. La atmósfera cambia cuando el superior Adrián pide hablar afuera con Javier y Sergio. Fuera, Adrián exige respuestas; ambos responden con confesiones personales, uno dice “tengo esposa e hijo”, el otro “ya no soy virgen”. Adrián se prepara para reaccionar y su veredicto queda pendiente.
Cuando Sergio cancela su reunión para llevar a Adrián a la casa de los Vega, llegan a una escena tensa: una mujer de pueblo con un niño es humillada por la señora de la casa, que impone el orden y la separa como sirvienta. La recién llegada se defiende diciendo que su origen no lo eligió. La confrontación escala hasta que alguien la reconoce: "Eres tú". Sergio entonces presenta a Adrián a la mujer como su esposa, Clara. El episodio termina con Adrián frente a una revelación inesperada y una decisión pendiente.
Adrián y Clara planean presentar a Clara y al bebé ante el abuelo en su cumpleaños para asegurar la herencia. El padre descubre que Adrián tiene un hijo y que fue visto con la hija casada de los Morales; sus hombres grabaron el encuentro. Además se revela que el matrimonio con Clara es falso, una farsa para conseguir la herencia. Furioso, el padre ordena a Pablo obtener una prueba de ADN y preparar la exposición pública durante la celebración para arruinarlos y expulsarlos de los Vega. El episodio cierra con la amenaza lista y la herencia en juego.
Una mujer es confrontada por otra que la acusa de acostarse con varios hombres y le recuerda que le prometió a Sergio no revelar que el niño es suyo. La segunda, que se identifica como su cuñada, la presiona: es estéril y, como nueva Vega, debe aceptar que el embarazo beneficie a la familia; amenaza con represalias si le es infiel a Sergio. La discusión escala cuando Adrián aparece íntimo junto a la mujer y un testigo los sorprende. La presencia de Adrián pone en riesgo la promesa y amenaza con desencadenar castigo familiar inmediato.
Adrián cuida al bebé cuando el niño sube la temperatura y comienza a arder de fiebre. Intentan llevarlo al hospital, pero los choferes están fuera y el Sr. Sergio no contesta. La presión aumenta porque en veinte minutos hay una fusión internacional y el Sr. Reyes ya espera en la sala. Adrián regresa a casa, deja al bebé a cargo de Manuel y promete ocuparse; Manuel lo atiende y lo calma. La escena termina cuando alguien descubre algo inesperado y exclama: "¿Qué... qué es esto?", dejando en suspenso la gravedad del hallazgo y la decisión inmediata de Adrián.
En la madrugada, examinan a un recién nacido y hallan la marca de las siete estrellas. Le explican que esa señal, asociada a reyes, implica un destino imperial. Aseguran que el bebé es sin duda hijo de Adrián, líder de los Vega, y su heredero legítimo. Por la prematuridad ordenan cuidados: leche materna, evitar ruidos y limitar actividades nocturnas. Manuel niega la paternidad: "No es mi hijo. Además, duermo solo todas las noches", pero otros insisten en el parecido y la marca. La aceptación del bebé como heredero queda pendiente.