Nana regresa tras un retraso y enfrenta una acusación de su cuñada Elena, quien intentó quitarle un collar preciado que su primo le regaló. Nana explica que su primo fue empujado por las escaleras durante el forcejeo, lo que desata un conflicto familiar. Elena niega las acusaciones, pero Nana asegura tener pruebas para demostrar su inocencia. Ante la duda, el general —que conoce a Nana desde niña— decide confiar en ella y prepara la presentación de una evidencia tecnológica para esclarecer la verdad. El episodio termina con la expectativa de revelar esas pruebas y resolver la disputa.