Mateo enfrenta la desaprobación de su madre, que lo acusa de arruinar el honor familiar tras una pelea. Ignorado por ella y descartado incluso por alguien llamado Lucas, Mateo se siente aislado mientras la familia exige que se mantenga alejado y reflexione. Su hermano Marta sugiere que simplemente está adaptándose con dificultad al nuevo entorno y las reglas del hogar, pero la madre permanece firme en su rechazo. El episodio termina con Mateo en un punto de quiebre, obligado a decidir si aceptará el castigo o buscará su propio camino fuera de la familia.