En este episodio, la familia descubre la existencia de un hijo legítimo, Mateo, quien ha vivido a costa de ellos sin aportar nada. Deciden que debe casarse con una mujer rica para alejarlo y liberarse de su carga. Aunque algunos dudan, imponen la decisión con firmeza. Mientras tanto, Mateo enfrenta el rechazo y la humillación en su propia casa, y recibe la orden de irse inmediatamente. El episodio concluye con Mateo confrontado y rechazado, obligado a tomar una decisión sobre su futuro mientras la familia busca deshacerse de él definitivamente.