Una alumna transferida, Sara Lima, es asignada al grupo avanzado pese a que su nota en arte quedó cuarenta puntos por debajo de la línea. Compañeros murmuran sobre su origen en Provincia del Sol y la comparan con Sofía, quien también está en el avanzado; Sara siente que desde su aceptación todo es raro y cuestiona por qué le creen a Sofía. Se presenta en clase, busca un lugar tranquilo y empieza a estudiar. El profesor anuncia un examen simulado en una semana, lo que vuelve urgente aclarar su admisión y su lugar en el grupo.