Antes del simulacro del examen de la Capital, Sara, una estudiante del campo, recibe el ánimo de su madre pero se siente nerviosa por su formación atrasada. En la escuela, compañeros la provocan y le recuerdan su bajo nivel; una compañera, Sofía, la defiende. Sara repasa a última hora convencida de que el esfuerzo cuenta. Empieza la prueba y otra estudiante alardea de haber sacado 650 en su provincia, lo que aumenta la presión real sobre Sara. El episodio termina con Sara enfrentando el examen y sin saberse aún si su último esfuerzo será suficiente.