Rosa se ha hecho famosa por realizar cirugías sin dolor, pero la interna Luni sufre intensos efectos secundarios que le impiden trabajar. Aunque Luni suplica que Rosa deje de operar, esta insiste en continuar, especialmente con la operación delicada de la hija de un magnate. Luni acusa a Rosa de transferirle el dolor, lo que Rosa niega y califica de difamación. El director despide a Luni por faltar y entorpecer. La presión aumenta mientras la cirugía se vuelve crítica, y Luni decide descubrir la verdad oculta tras la fama de Rosa, dejando la situación tensa y sin resolución clara.