Luni despierta en el hospital tras desmayarse por vomitar sangre en un avión. A pesar de haber salido hace poco, sufre otra crisis inexplicable. Mientras tanto, la Dra. Amaral es celebrada por realizar una cirugía sin dolor a una paciente con cáncer gástrico, quien repite con éxito actos que antes serían imposibles. Luni cuestiona por qué el dolor la sigue afectando, aunque ya no tenga relación con Rosa, mientras enfrenta dudas sobre su consumo de alcohol y su salud. El episodio termina con la tensión de revelar la identidad de otra paciente con hemorragia similar, aumentando la incertidumbre sobre su condición.