En este episodio, el Sr. Rojas enfrenta una denuncia contra la supervisora Elisa por maltrato a empleados, mientras ella misma justifica su severidad al considerarse en control. A pesar de las tensiones, el Sr. Rojas muestra liderazgo al ofrecer un día libre pagado a Elisa para calmar la situación. Luego, se confirma que Nico es sangre directa de la familia Rojas, un hecho que emociona a todos. El episodio termina con la familia preparándose ansiosamente para la llegada del nieto heredero, insistiendo en ofrecerle la mejor habitación, ropa y juguetes para asegurar su felicidad.