Vanessa regresa tras ser liberada de prisión antes de cumplir su condena de cinco años, lo que provoca la confrontación con un hombre que la acusa públicamente y le exige saber quién la liberó sin su consentimiento. Él la culpa por el escándalo que podría afectar su reputación y le reprocha no haber cambiado durante su encarcelamiento. Vanessa responde que su único cambio fue dejar de quererlo. Mientras ordena investigar la liberación de Vanessa, ella muestra determinación y niega tener miedo, dejando abierta la incógnita sobre las razones y consecuencias de su inesperado regreso.