La Srta. Rojas llega por orden de Thiago a confrontar a la Sra. Salazar, quien la rechaza violentamente y la acusa de haber salido injustamente de prisión. La discusión se intensifica al mencionar a sus hijas y sentimientos reprimidos hacia Thiago. La intervención de alguien que pide calma no detiene el conflicto, que escala cuando ambas defienden su honor y postura frente a Thiago. La tensión alcanza un punto crítico cuando se cuestiona la lealtad y los motivos reales detrás de sus actitudes, dejando en duda si Thiago intervendrá para mediar o decidir qué consecuencias tendrán las acusaciones.