Valentina enfrenta la realidad de que Diego Herrera, el hombre que ama, está en coma desde hace tres meses tras un accidente grave. La poderosa familia Herrera busca alguien que se case con Diego, pero Valentina decide casarse con él por voluntad propia, enfrentando la oposición de su entorno. Sus familiares temen que quiera aplicarle una terapia riesgosa que podría no ser tolerada por su cuerpo, lo que podría provocarle la muerte. El episodio concluye con la incertidumbre sobre la decisión de Valentina y las posibles consecuencias de asumir ese compromiso con Diego en estado vegetativo.