Valentina García, la joven cuidadora, declara a Diego que será su esposa y lo cuidará siempre, justo cuando él enfrenta una grave enfermedad. Sin embargo, miembros de la familia Herrera la menosprecian por ser una huérfana sin recursos y dudan de su derecho a casarse con Diego. La tensión aumenta cuando ella cuestiona su desprecio y defienden que solo es una empleada, no digna de ser parte de la familia. Finalmente, un hombre anuncia que Valentina ha sido despedida, dejando en suspenso cómo esta decisión afectará a Diego y la relación entre ambos.