En este episodio, una mujer recién llegada enfrenta la hostilidad de Fabi, un hombre violento que busca imponer su autoridad a golpes. A pesar de las súplicas de otra persona para que no lastimen a su hija Rocío, Fabi insiste en la violencia y amenaza con romperle las piernas a quien se le oponga, alegando que Dios devolverá el triple por cualquier agresión. Ella provoca a Fabi afirmando ser la hermana de Dios, lo que lo descoloca momentáneamente. La tensión escala cuando Fabi pide un palo para continuar la agresión, mientras los demás intentan proteger a Rocío antes de un desenlace incierto.