En este episodio, el protagonista Fede se ve obligado a jugar cartas bajo presión para cubrir apuestas del presidente, alguien poderoso que intenta manipularlo. Aunque Fede confiesa que es estéril y que nunca podrá dar un bisnieto, sus abuelos le exigen cumplir esa expectativa familiar. En la partida, Fede pierde un edificio debido a la trampa y el aprovechamiento de su distracción cuando una mujer entra en la escena. Desesperado por el daño económico, enfrenta la difícil situación de cómo pagar lo perdido mientras la presión aumenta sin resolver aún su destino.