En este episodio, una mujer participa en un juego de apuestas junto a Fede, un hombre que hasta ahora parecía distante. Los demás notan su inusual interés y protección hacia ella, al punto que Fede le enseña a jugar y la defiende ante comentarios ajenos. La mujer asegura no conocerlo, aunque esto contrasta con eventos recientes que sugieren lo contrario. Al final, tras ganar dinero, Fede lleva a la mujer a su habitación para que descanse, dejando en el aire la naturaleza exacta de su relación y la verdadera razón de su repentino interés.