Carmen, una pasante embarazada de trillizos y en riesgo de aborto por desnutrición, enfrenta tensión en su trabajo en el Grupo Mendoza mientras lucha por conservar su puesto fijo. Federico Mendoza, el presidente, experimenta síntomas extraños que podrían estar vinculados al embarazo de Carmen debido a una misteriosa resonancia física entre ellos. En la oficina, la supervisora Laura Silva y otros presionan a Carmen, sospechando de su embarazo y cuestionando su conducta, mientras su familia la obliga a casarse si no logra el puesto. El episodio termina con Carmen decidida a conseguir el puesto para evitar el matrimonio forzado.