Durante una inspección de nuevas especies, un comandante descubre que el equipo gastó un millón de fondos públicos para comprar dos slimes. Los subordinados justifican la compra: además de dos duendes hay un Kung Fu Panda nivel 9 y slimes "de nivel dios" con crecimiento ilimitado y clase S. El comandante exige el origen y averigua que provienen de Enzo Luján, expulsado de su familia por no tener talento de domador. Creían ver diez slimes; luego corrigen la cifra a diez mil. El comandante moviliza la guardia y decide visitar personalmente al Sr. Luján.