Cuando una niebla venenosa avanza hacia la ciudad y el Cuartel prepara un escudo, Enzo reconoce que, pese a su teletransporte y control de criaturas, es demasiado débil para sobrevivir y necesita convertirse en domador. Surge una misión secundaria que exige eliminar a Mauro a cambio de un talento de domador y una criatura exclusiva. Enzo confronta a Mauro, quien admite haberlo expulsado y contratado asesinos, y ahora amenaza con enviar su criatura divina para matarlo. El episodio termina con Mauro listo para liberarla, dejando a Enzo ante una decisión inmediata.