Al inicio, representantes de la base Ríosur encuentran frente a ellos más de diez mil slimes de nivel dios entregados por el comerciante Sr. Luján. Tras reconocer su valor, la base propone pagar dos millones por cada uno; Luján acepta vender pero la delegación solo tiene 200 millones y pide comprar cien primero. Cierran el trato y Luján regala una tarjeta negra. Cuando la base pregunta por otras criaturas, Luján muestra unas pocas, pero al desplegarlas aparecen muchas más de lo esperado. La delegación queda atónita; la escala real del hallazgo queda sin resolver.