Enzo Luján, proveedor de criaturas, recibe tras dos meses a un equipo de operaciones especiales del cuartel de Ríosur que pregunta si sus slimes están a la venta. Enzo muestra ejemplares variados y explica que el sistema fija un precio mínimo de 500.000. El equipo ofrece comprar dos por un millón, pero debe reportar al comando y traer a su jefa para confirmar la compra mayor. Enzo accede a vender dos para llevar y espera que eso abra un canal de ventas oficial; el sistema desbloquea la recompensa: nueva especie, y queda pendiente la aprobación de la jefa.