En una reunión, los oficiales exigen al comandante Gómez que explique por qué no cumplió su promesa de crear una fuerza de élite en dos años. Gómez presenta slimes y recibe burlas: los llaman débiles y piden su dimisión. Para demostrar lo contrario usa lentes de talento; los slimes se revelan como criaturas divinas con habilidades especiales. Gómez anuncia que formará con ellas una unidad de élite para proteger Ríosur y logra apoyo. Regala un slime al Sr. Luján, quien lo acepta, dejando en suspenso si ese obsequio demostrará la eficacia de la nueva unidad.