Un hombre descubre que no puede ser almacenado como un objeto no vivo porque aún muestra signos vitales débiles, lo que frustra un intento de recolección forzosa. Mientras lidia con esto, recibe una inyección genética potente que lo deja inicialmente inconsciente. Al despertar, nota que ha ganado fuerza y que una herida de bala ha sanado, lo que confirma la efectividad del tratamiento. Sin embargo, en medio de esta recuperación, percibe un ruido extraño que lo hace cuestionar si alguien, probablemente una mujer cercana, intenta seducirlo, dejando abierta la incógnita sobre sus verdaderas intenciones y su próximo movimiento.