Mauro y el Sr. López sobrevivieron a un ataque que destruyó su carro, pero aún no tienen noticias de los padres de Mauro, científicos evacuados por seguridad. Mientras enfrentan esta incertidumbre, una alarma alerta que Flora, una mujer con condición zombi, está a punto de perder el control. Mauro recibe la indicación urgente de calmarla con un beso, ya que si Flora se descontrola, todos corren peligro. Al aceptarlo, la tensión aumenta cuando otra persona descubre la situación, cuestionando las consecuencias de besar a una zombi.