Marcela Reyes confronta a Clara Campos, acusándola de ser la causa de su caída y humillación, recordándole que solo es hija de la empleada y que ella misma financió su educación. Clara replica que fue Marcela quien le saboteó los estudios, lo que derivó en la ruina de su padre, encarcelado tras ser incriminado. Angustiada y arrepentida, Clara se niega a seguir siendo humillada. De repente, Marcela se encuentra transportada dos años atrás, reviviendo su vida como estudiante y percibiendo esta nueva oportunidad como un justo castigo y chance para cambiar su destino.