Marcela confronta a Clara tras descubrir que el señor Javier le abrió la puerta a esta última a pesar de las indicaciones de no hacerlo. Durante su encuentro, Clara la obliga a bajarse de su auto y la despide de la casa, humillándola por ser hija de una empleada. Marcela acusa a Clara de usar su posición para despreciarla y teme perder la oportunidad de escapar con el auto, lo que arruinaría los planes que ha construido durante dos años. La tensión entre ambas crece y la situación termina sin resolver, dejando a Marcela decidida a actuar.