Marcela enfrenta rumores que la presentan erróneamente como hija de la empleada de Clara, lo que provoca que Mario, enamorado de ella, la rechace y se acerque a Clara. Mientras tanto, Clara, que no tiene dónde vivir, depende de la casa de Marcela y comparte sus lujos, generando confusión sobre sus verdaderos orígenes. La tensión aumenta cuando Clara se desmaya y queda en la enfermería, y alguien acusa a Marcela de aprovecharse. El episodio termina con la revelación inesperada de que Clara realmente ha hecho creer que Marcela es su empleada, dejando abierta la pregunta sobre las intenciones detrás de esto.