Clara enfrenta la suspensión de su tarjeta de crédito por parte de Marcela, quien controla sus pagos. Clara reclama porque depende del dinero ganado por tutorías, que Marcela ya incrementó de 10 a 20 mil dólares mensuales, pero aún así no le alcanza. Clara explica que invita a comer a sus compañeros para ayudarlos contra el hambre. Marcela duda de la suma elevada para tutorías, mientras otros intervienen insinuando que Clara es la mejor alumna y que su familia es acaudalada. El episodio cierra con la factura pendiente de Clara, manteniendo la tensión sobre su situación financiera y sus decisiones futuras.