Antonio se prepara para la cumbre empresarial donde rivalizará con Fernando, a quien consideran inexperto. Su bisabuelo le asegura apoyo y revela que gracias a alianzas clave con la familia Gutiérrez, la victoria de Antonio está casi asegurada. Sin embargo, Antonio insiste en querer ganar por mérito propio. Mientras tanto, Fernando recibe advertencias sobre la desigualdad en la competencia y la influencia oculta de las familias poderosas. El jefe de los Gutiérrez llega al evento para supervisar, recordándole a Antonio mantener en secreto su vínculo familiar y a Fernando enfrentarse a una cumbre que podría estar amañada.