Fernando, un niño prodigio de seis años, se enfrenta a Antonio, un rival que intenta sabotear su participación en una cumbre empresarial. Antonio subestima a Fernando y le sugiere que su lugar está en un festival infantil. Cuando Fernando prepara su presentación sin computadora, Antonio lo confronta y finalmente descubre que Fernando destruyó la computadora de Antonio por temor a perder. Ambos se acusan mutuamente de trampas y engaños, pero Fernando desafía a Antonio a respetar su determinación. El episodio termina con una tensa confrontación que pone en duda quién prevalecerá en esta guerra de sucesión empresarial.