En este episodio, Emilia enfrenta el desprecio de alguien que la insulta duramente, llamándola cerda y rechazándola, lo que la lleva a retirarse a comer sola. A pesar de esta humillación, Emilia intenta disculparse mientras otra persona menciona que Aroa está aprendiendo ruso con cintas antiguas, aunque sin entenderlas. La familia muestra preocupaciones cotidianas y una cierta tensión al hablar sobre estas cintas y la comida que dejaron otros miembros, señalando diferencias en hábitos y actitudes. El episodio termina con una llamada urgente a Emilia, dejando en suspenso qué sucederá a continuación.