Alejandro enfrenta la desconfianza de Emilia, quien lo acusa de haberle dado todo a Elena y de engañarla con cartas secretas. Alejandro intenta convencerla de que no hay nada entre él y Elena. La situación se complica cuando Simón llega con una herida, acusando a Izan de haberlo golpeado, pero este niega la agresión y dice que Simón se lastimó solo. Alejandro, molesto, lleva a Simón al hospital mientras exige que Izan asuma responsabilidad, pero la verdad parece más compleja. El episodio termina con tensión familiar sin resolverse el conflicto entre los hermanos.