Julia se reencuentra inesperadamente con su exesposo, Pedro, cinco años después del divorcio en un centro comercial. Aunque intentan mantener una cordialidad distante, Pedro le ofrece un aventón hacia la Villa Los Arrayanes, un lugar cargado de dolor para Julia por la muerte de su madre diez años atrás. Durante el viaje, Julia enfrenta recuerdos dolorosos y una silenciosa advertencia materna. Más tarde, en el taller de arte donde Julia lucha por su carrera, un viejo conflicto estalla con la destrucción de una obra rival, reflejando las dificultades pasadas. El episodio cierra con la incertidumbre del reencuentro y la conversación sobre una corbata destinada a un nuevo esposo.