Julia regresa a casa y enfrenta la tensión causada por su encuentro con Pedro, su exesposo. Rememora cómo Pedro y su familia fueron inicialmente rechazados por su madre, quien luego los apoyó y creó un lazo cercano con la madre de Pedro. Sin embargo, la situación se complica cuando Julia revela que su madre descubrió la infidelidad de la mujer con la que Pedro estuvo, lo que provocó un grave conflicto familiar. Julia defiende a Pedro, aunque se siente herida al ver cómo su madre lo ha rechazado. El episodio termina con Julia descubriendo que aún quedan recuerdos de Pedro que no ha superado.