Julia revive su pasado al reconocer un modelo de cuadro que compró hace cinco años y que marcó el fin de una relación dolorosa con Pedro. Tras mudarse a Costa Dorada y vender sus pinturas en la calle, conoce a Marco, un hombre rico que la apoya y se enamora de su arte. Marco le pide matrimonio y le asegura que será diferente de Pedro. Sin embargo, Julia sigue enfrentando sus inseguridades y dudas sobre confiar nuevamente, dejando en suspenso si aceptará la propuesta y superará su miedo a ser lastimada otra vez.