En este episodio, Santiago es asignado para atender al cliente VIP conocido como el Carnicero, una criatura hambrienta y peligrosa que exige un humano fresco. Santiago enfrenta la amenaza directa y usa gas pimienta para defenderse, lo que provoca la ira del Carnicero. Mientras tanto, la Sra. Condesa observa la violencia con desprecio y revela su desdén por la rudeza del Carnicero, advirtiendo que manejarlo mal puede ser fatal. Finalmente, Condesa acepta ser usada como arma solo si Santiago le ofrece un trato más atractivo, dejando en suspenso la condición para su cooperación y la siguiente jugada contra el Carnicero.