Un hombre interrumpe la diversión de la señora Condesa al ofrecerle un trago que supera la calidad de su bebida habitual, limpiando una bebida especial llamada Bloody Mary. Al probarlo, ella queda impresionada y lo nombra su barman exclusivo, amenazando a cualquiera que se acerque a él con beberle toda la sangre. Sin embargo, esta acción provoca la ira de otra mujer llamada Sabrina. El episodio termina con Sabrina confrontando al hombre en su propio territorio, exigiendo una explicación por su atrevimiento.