La Sra. Toledo enfrenta insomnio causado por sueños inquietantes sobre Lautaro, su esposo. En casa, Lautaro insiste en consolidar su relación marital compartiendo objetos y momentos. En el trabajo, la Sra. Toledo recibe una invitación urgente para una reunión con antiguos compañeros, organizada por Emi, que incluye a Emilio, su expareja con quien tuvo un hijo. Un colega le recuerda el pasado y le reprocha haber esperado a Lautaro en lugar de retomar una relación con Emilio. La Sra. Toledo lo niega y se retira, mientras otro observa que alguien más empieza a enamorarse sin saberlo.