Lau enfrenta un diagnóstico terminal y su médico aconseja detener el tratamiento para evitar más sufrimiento. Nico, preocupado, insiste en llevar a Lau al extranjero para buscar una cura con Paloma, pero Lau se muestra resignado y distante, incluso rechazando a Nico. Nico le pide una promesa que Lau acepta, buscando darle tranquilidad. La tensión crece entre la desesperación de Nico y la aceptación de Lau, dejando en el aire el futuro de ambos y la inminente decisión sobre cómo enfrentar la enfermedad.