Después de un mes sin contacto tras el divorcio, Nicolás, amigo de Lautaro, pide quince mil dólares para la división de bienes, desatando la desconfianza de Paloma, su exesposa. Lautaro oculta su grave enfermedad para no preocuparla, pero su estado empeora y los recursos económicos se agotan. La tensión crece cuando Lautaro sufre una crisis médica que requiere cirugía urgente, dejando en suspenso si podrá enfrentar sus problemas de salud y resolver la difícil situación financiera mientras Paloma enfrenta esta inesperada realidad.