Un joven adoptado confronta al hombre que lo crió, reclamando por qué le regalaron su talento a Dante. El adulto le responde que no es su hermano, lo reduce a un huérfano y admite haberlo adoptado. Revela que el joven despertó un talento raro de clase S, mientras que Dante solo posee clase F, y exige que se sacrifique por el futuro de la familia Leal. La acusación expone una traición familiar y obliga al joven a decidir de inmediato si obedecer y sacrificarse o resistir lo que le arrebataron.
Un hombre celebra haber obtenido talento de clase S como domador. En la misma escena, órdenes despiadadas marcan a Raúl, primogénito de los Leal y prodigio de Brumazul: «Llévenselo y desháganse de él». Alguien se niega a aceptar esa orden. Acto seguido, el amo activa el Sistema del Ojo Omnisciente; recibe la recompensa de curación y mejora física, y el sistema se presenta como Ojito, mostrando que puede ver información adicional. El giro es la activación del Ojo que cambia las fuerzas en juego; queda por decidir cómo el amo usará estas mejoras ante la amenaza sobre Raúl.
Al despertar un sistema que le ofrece información táctica, un hombre se encuentra en medio de una detención: alguien grita que lo sujeten y no escape mientras surgen atacantes. El sistema detecta el ataque, analiza rasgos y predice movimientos, y lo guía paso a paso para enfrentarse a dos oponentes. Tras aplicar la asistencia, logra su primera victoria; el sistema lo felicita y entrega una recompensa: un bate galáctico guardado en el inventario. El episodio cierra con él valorando la utilidad del objeto y si confiará en el sistema, decisión que queda abierta.
En la academia, el día de la ceremonia de contratos obliga al estudiante Dante Leal, un talento de clase S, a regresar y presentarse ante el jurado. Tras el llamado, Dante realiza el procedimiento oficial: se desbloquea el logro Primer contrato con una criatura y recibe como recompensa materiales para la primera evolución. La ceremonia culmina cuando confirma la firma del contrato con una criatura de clase A, un grifo ígneo. El episodio cierra con Dante propietario del grifo y con los materiales de evolución en mano, dejando pendiente qué decisión tomará respecto a la evolución.
En la academia, Raúl, quien despertó talento de clase S, aparece repentinamente degradado a clase F cuando otro alumno acusa que le robó su talento. La multitud cuestiona el cambio y se divulga que la Federación creó un campo energético capaz de intercambiar talentos entre recién despertados, aunque debilitando el talento transferido. Sus antiguos seguidores se dividen: lo defienden por su generosidad, mientras otros lo tildan de parásito. La situación escala cuando alguien lo desafía públicamente y ordena un ataque; el grifo ígneo se lanza contra la escena, y queda por ver si Raúl podrá proteger a quienes lo acusan.
Durante una prueba pública, Raúl —un domador que perdió su talento de clase S— enfrenta a un Grifo Ígneo de clase A. Con un palo y su habilidad 'Ojo Omnisciente' identifica el punto débil bajo la segunda costilla y logra herir a la criatura, provocando elogios inmediatos. Sin embargo, otros lo humillan: recuerdan que la criatura quedó herida por un desecho de clase F y ordenan continuar el ataque, mientras Dante lo acusa: 'Gente como tú no merece ser domador'. La reputación de Raúl queda en tela de juicio y su futuro como domador, incierto.
En la academia, una confrontación estalla tras un ataque: la criatura de Luna, de clase A y vinculada al compromiso con Raúl según algunos, aparece ligada a Dante. Los profesores acusan a Raúl de atacar a Dante y dejar a compañeros gravemente heridos, violando las normas. Raúl alega que Dante ordenó el ataque y anuncia que hará un contrato en ese momento para poder retarlo en duelo. Pone condiciones: si pierde, que hagan con él lo que quieran; si gana, Dante debe arrodillarse y disculparse. El duelo queda pactado y la reacción de Dante aún determinará el desenlace.
En medio de un duelo público, a Raúl le cambian su talento y su criatura queda como clase F, mientras los demás lo ridiculizan y aseguran que no tiene chance contra una clase S. Presionado, Raúl mantiene la calma hasta que alguien descubre que su Gotita tiene una línea de evolución oculta: puede convertirse en la rara Hada del Agua. El sistema desbloquea el logro y entrega los materiales para la primera evolución, transformando la desesperanza en oportunidad. Raúl manda: "Gotita, evoluciona!" El episodio termina en un giro: la evolución se inicia, pero su éxito y el resultado del combate quedan por verse.
Durante una demostración pública, la Gotita de Raúl emite ondas de energía que indican una posible evolución inesperada. Observadores de la Federación, incrédulos, debaten si una criatura de clase F puede transformarse y comparan la potencia de las ondas con el Grifo Ígneo de clase A de Dante. La intensidad crece y la expectación escala, pero al finalizar el proceso la Gotita apenas cambia de aspecto, lo que hace dudar si la evolución se completó o fracasó. El episodio concluye con el misterio intacto: nadie entiende cómo surgieron esas ondas ni si la criatura oculta un cambio aún no visible.
En medio de un combate, Raúl protege a su criatura contratada, Gotita, cuya evolución pertenece a una línea oculta que los rivales desestiman por no mostrar cambios visibles. Los adversarios ordenan al Grifo Ígneo usar su ataque definitivo; la multitud advierte que Gotita no podrá resistir. La tensión escala cuando se recuerda que, si una criatura de contrato muere, el domador sufrirá una reacción violenta que puede herirlo gravemente o matarlo. Con el ataque final acercándose, Raúl debe decidir de inmediato si retira a Gotita o arriesga su propia vida.