Sara se muestra inquieta por el bebé que no para de llorar durante la noche, mientras Pedro la cuida con mucha dedicación, aunque ella antes interpretaba su atención solo como responsabilidad. Pedro insiste en que Sara debe alimentarse mejor y protegerse del frío. A pesar de la nevada reciente, Sara decide ir al hospital antes de visitar a Carlos, revelando que pasó toda la noche fuera. Pedro esperaba que ella hubiera cambiado de opinión, pero Sara confirma que sí ha recapacitado, dejando la situación abierta a su próximo paso.