En una reunión donde el Sr. Cruz impone un juego de bebida sin manos para ganar dinero, los invitados son presionados hasta que la llegada de una prometida interrumpe. Alberto encuentra a Elisa y la lleva a ver el vestido de novia, pero la atención deriva en una pelea entre Elisa y Laura por un muñeco; Laura se lo queda y Elisa revive el resentimiento de siempre porque Laura le quita lo que le gusta. Alberto la consuela, pero luego la recrimina por cómo viste: "no te vendas", dejando a Elisa frente a la posibilidad de perderlo.