Elisa regresa tras un permiso de diez días y es confrontada: la acusan, y Alberto reclama los cinco millones que le prometió; le entrega el dinero y la echa. Mientras tanto, informan al señor Cruz que ha sido designado presidente del jurado y que en dos días habrá una ejecución a la que asistirán magnates. La madre de Elisa recuerda que la joven le donó la mitad de su hígado y le pide que se cuide. El episodio concluye cuando la prisión llama: sus diez días han terminado; debe volver para su ejecución.