Elisa, recluida y con puntos por quitar, enfrenta la noticia inmediata: "Se ha decretado que serás ejecutada el día 30." Un interlocutor confiesa haber contratado gente años atrás para dar una lección y se disculpa; Alberto suplica perdón y ofrece dinero, pero Elisa admite que fue ella quien mató. Danilo reaparece abrazándola, alimentando rumores de reconciliación, mientras Elisa rechaza a quienes la buscan. El episodio escala con confesiones públicas y peticiones de silencio y culmina en una advertencia urgente: debe acudir a una cita en media hora o asumirá consecuencias inmediatas.