Elisa, recién salida de un lugar, es confrontada por Alberto, quien la acusa de haberse ido con Danilo y la humilla mientras ella intenta marcharse. En un bar, el Sr. Cruz la trata como “vieja amiga”, ofrece descuentos y finalmente acuerda pagar cinco millones para que su madre y su abuela vivan tranquilas. Compañeras la presionan a beber y atender a los clientes; la presencia de Cruz eleva la presión sobre Elisa. La escena culmina con un forcejeo y alguien grita “¡Suéltame!”, dejando en suspense la decisión de Elisa y las consecuencias de aceptar el dinero.